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Degeneración macular

La degeneración macular es una patología muy prevalente asociada a la edad. Es una de las principales causas de ceguera legal en nuestro entorno, y muchas veces afecta a ambos ojos. Tiene una marcada predisposición genética, siendo común la afectación de distintos miembros de una misma familia. Se distinguen dos formas:

La degeneración macular seca es una forma crónica y lenta de la enfermedad. Produce una pérdida visual a veces indetectada y progresiva debido a la lenta atrofia de la mácula. Se puede prevenir parcialmente con buenos hábitos y aportes vitamínicos, pero una vez aparece no se dispone de curación.

La degeneración macular húmeda aparece de forma brusca, produciendo una rápida pérdida visual (en semanas) irreversible si no se trata a tiempo. Acostumbra a presentarse con metamorfopsia (ondulación de las líneas rectas), escotoma central (mancha negra) y pérdida visual. Es básica la detección precoz, dado que produce un daño retiniano que no es recuperable si no se trata de inmediato.

Disponemos de las herramientas diagnósticas y terapéuticas para combatir esta enfermedad, así como test genéticos para determinar las posibilidades de padecer la enfermedad en un futuro.

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Membrana epimacular

La membrana epimacular consiste en la proliferación sobre la zona central de la retina, la mácula, de un tejido celular con capacidad contráctil. Tiene capacidad para arrugar la mácula e inflamarla, produciendo una pérdida visual gradual acompañada generalmente de metamorfopsia (ondulación de las líneas rectas).

Es una patología relativamente común y asociada a la edad, que generalmente progresa siendo necesaria su extracción quirúrgica.

Es importante detectar de forma precoz la presencia de membranas epimaculares, dado que pueden producir una pérdida visual irreversible si se deja cronificar.

La cirugía se realiza mediante vitrectomía con la extracción de la membrana con unas pinzas muy finas.

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Agujero macular

El agujero macular produce una pérdida visual rápida e importante, la cual es parcialmente recuperable si se actúa con rapidez. Consiste en la aparición de un agujero a nivel macular, la zona central de máxima visión de la retina. Se manifiesta inicialmente como una distorsión de la visión central y posteriormente con una mancha en la visión central (escotoma).

Una vez diagnosticado es necesario realizar una vitrectomía junto la extracción de la capa retiniana responsable de la formación del agujero.

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Desprendimiento de vítreo y de retina

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La presentación típica del desprendimiento de vítreo consiste en la aparición de forma súbita de manchas móviles acompañadas o no de destellos en el campo visual de un ojo. Representa una urgencia oftalmológica, dado que puede asociarse a roturas o agujeros retinianos y derivar en un desprendimiento de retina si no se trata de forma correcta.

Para minimizar el riesgo de sufrir un desprendimiento de retina recomendamos una visita urgente tan pronto como sea posible en el caso que aparezca esta sintomatología, para descartar la presencia de lesiones retinianas de riesgo y tratarlas mediante fotocoagulación con láser en el caso que estén presentes.

Si finalmente se produce un desprendimiento de retina nos encontramos frente una urgencia quirúrgica, que requiere una intervención rápida para minimizar al máximo el riesgo de pérdida visual.

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética es la consecuencia del daño padecido por los vasos sanguíneos retinianos debido a la hiperglicemia. Acostumbra a aparecer al cabo de unos años del diagnóstico, pero es necesario realizar controles periódicos para detectarla a tiempo y prevenir sus complicaciones.

Puede cursar con una importante pérdida visual debido al edema macular (inflamación de la mácula) o al hemovítreo (sangrado intraocular), además de otras complicaciones que hacen imprescindible un diagnóstico precoz.

Para su manejo es necesario un control oftalmológico periódico, con métodos diagnósticos como la OCT y tratamientos como la fotocoagulación láser o el uso de medicaciones intravítreas.

Recomendamos a todos los diabéticos un control oftalmológico anual.